Hay mañanas en las que cuesta trabajo salir de la cama. El café se enfría antes de que puedas terminarlo, las manos se sienten rígidas, aunque las frotes y los pies tardan horas en recuperar el calor. Caminas más rápido, aprietas los hombros y buscas el sol, aunque apenas caliente. 

A veces el frío no da tregua. La noche no alcanza para que el cuerpo descanse y el amanecer llega con la misma sensación de helarse. El aire se cuela por las paredes, enfría la espalda y el silencio pesa porque no hay mucho que hacer más que resistir. En esos contextos, las niñas y los niños son quienes más resienten el frío: se despiertan con tos, duermen mal, pierden energía y enfrentan un riesgo que no eligieron. 

Nino con kit invernal Save the Children Mexico

Un frente frío ocurre cuando una masa de aire frío avanza y desplaza al aire más cálido, provocando descensos bruscos de temperatura, vientos fuertes y, en algunos casos, heladas. En México, estos fenómenos son comunes durante el invierno, pero en los últimos años se han vuelto más intensos y menos predecibles. 

Para la niñez, los frentes fríos no solo significan sentir más frío. Implican mayor riesgo de infecciones respiratorias, hipotermia, dificultades para dormir, afectaciones emocionales y, en muchos casos, interrupciones en su educación y en su vida cotidiana.

Mujer con cobija

En muchas comunidades, el frío se siente distinto. Las viviendas no siempre calientan, el acceso a servicios es limitado y el abrigo no alcanza para todos. Ahí, el invierno deja de ser una estación y se convierte en un riesgo. 

En Chihuahua, por ejemplo, los frentes fríos llegan con fuerza. Hay zonas donde el frío ha alcanzado niveles históricos, como los -25 °C registrados en Madera, la temperatura más baja documentada en el país. Durante la temporada invernal, las heladas prolongadas afectan la salud, la alimentación y la vida diaria de miles de familias, especialmente de niñas y niños que enfrentan el frío sin las condiciones necesarias para protegerse.

Frente a este contexto, nuestro trabajo se centra en llegar a tiempo y acompañar a las familias cuando el frío comienza a sentirse con más fuerza. En las comunidades de Juárez, Chihuahua y Bocoyna, hemos entregado 200 kits invernales para niñas y niños, pensados para ayudar a conservar el calor corporal durante las noches más frías, así como 200 kits de alimentos que apoyan la nutrición familiar en una temporada donde el cuerpo necesita más energía. 

Además del abrigo y los alimentos, acompañamos a las familias con orientación clara para prevenir enfermedades respiratorias y brindamos apoyos monetarios que permiten cubrir necesidades de salud urgentes, como medicamentos o traslados.

Estés donde estés, hay cosas que pueden marcar la diferencia cuando baja la temperatura. Por eso, te dejamos algunas recomendaciones para ayudarte a cuidar a niñas y niños cuando baja la temperatura:

Vestir con varias capas ayuda a conservar mejor el calor. Bebés, niñas y niños pequeños necesitan una capa más de la que usaría una persona adulta. 

Gran parte del calor se pierde por estas zonas. Gorros, guantes y calcetas gruesas pueden hacer una gran diferencia. 

Bufandas largas o cordones pueden ser peligrosos para niñas y niños pequeños. Es mejor usar prendas seguras que les abriguen sin riesgo. 

Las niñas y los niños pueden querer seguir jugando, aunque tengan frío. Si están húmedos o temblando, es momento de abrigarles. 

Estufas, chimeneas y fogatas pueden ser acogedoras, pero también peligrosas. Mantén distancia, supervisa siempre y asegura una buena ventilación. 

En invierno también se pierde agua. Las sopas y bebidas tibias ayudan a hidratar y a mantener el cuerpo caliente. 

Escalofríos constantes, respiración agitada, labios morados o somnolencia excesiva son señales de que el frío está afectando más de lo normal. Ante cualquier duda, busca atención médica de inmediato. 

Hay niñas y niños en Chihuahua para quienes el frío puede significar enfermarse o no dormir seguros. Tu apoyo permite que nuestra respuesta llegue antes, que más familias reciban abrigo, alimentos y acompañamiento durante la temporada invernal.