A 1,000 días de guerra: la lucha diaria de las familias en Gaza. Después de 1,000 días de guerra, millones de personas en Gaza enfrentan una crisis humanitaria que ha transformado algo tan básico como conseguir alimentos en una lucha diaria. Para las niñas y niños, las consecuencias de esta emergencia ya están marcando su presente y su futuro.
Después de 1,000 días de guerra, muchas familias han perdido sus hogares, sus fuentes de ingreso y la posibilidad de cubrir necesidades básicas. La falta de alimentos disponibles, el aumento de los precios, la destrucción de los sistemas de producción y las dificultades para recibir ayuda humanitaria han convertido la alimentación diaria en una preocupación constante.
En Gaza, el hambre no solo significa no tener suficiente comida. También significa no saber cuándo llegará la próxima, no poder conservar los alimentos por falta de electricidad y tener que elegir entre necesidades igualmente urgentes.


1,000 días de guerra: una niñez marcada por la crisis
Desde el inicio de la guerra, las niñas y niños en Gaza han enfrentado pérdidas profundas. Han perdido hogares, escuelas, familiares y espacios seguros para crecer.
Más de 20,000 niñas y niños palestinos han muerto y más de 44,000 han resultado heridos desde el inicio de la guerra. Muchas otras niñas y niños permanecen desaparecidos bajo los escombros o enfrentan lesiones que tendrán consecuencias durante toda su vida.
La educación también se ha visto gravemente afectada: 625,000 estudiantes no tienen acceso a la escuela y más del 97% de las escuelas en Gaza han sido dañadas o destruidas, dejando a toda una generación con su aprendizaje interrumpido.
Las niñas y niños nunca deben pagar el precio de los conflictos. Necesitan protección, alimentos, atención médica, educación y la oportunidad de reconstruir su futuro.
La lucha diaria por llevar comida a la mesa
Para muchas familias en Gaza, conseguir alimentos suficientes se ha vuelto cada vez más difícil.
Tras 1,000 días de guerra, la mayoría de las personas han perdido sus fuentes de ingreso. Al mismo tiempo, los precios de los alimentos continúan siendo inaccesibles para muchos hogares y los productos básicos escasean.
Sin refrigeradores ni electricidad desde el inicio de la guerra, y con temperaturas extremas dentro de las tiendas de campaña donde muchas familias siguen viviendo, conservar los alimentos se ha convertido en un desafío diario. La comida puede echarse a perder en cuestión de horas.
Muchas familias deben elegir entre comprar pequeñas cantidades de alimentos cada día o comprar más productos y arriesgarse a perderlos por el calor.
La desnutrición amenaza a la niñez
La falta prolongada de alimentos suficientes y nutritivos está teniendo consecuencias especialmente graves para las niñas y niños.
Durante la niñez, una alimentación adecuada es fundamental para el crecimiento y desarrollo. Sin embargo, en Gaza, los alimentos ricos en proteínas, los productos frescos, los lácteos y otros nutrientes esenciales siguen siendo escasos o tienen precios que muchas familias no pueden pagar.
La desnutrición continúa afectando a niñas y niños, así como a mujeres embarazadas y madres que están amamantando.
Desde Save the Children continuamos brindando atención nutricional y realizando evaluaciones de desnutrición en centros de atención primaria de salud, pero las necesidades siguen aumentando.
“La desnutrición sigue presente en Gaza. Save the Children está tratando y evaluando a más niñas y niños por desnutrición en nuestros centros de atención primaria de salud. También estamos atendiendo a mujeres embarazadas y madres que están amamantando, pero necesitamos tu apoyo”, explica Shurouq, Media Manager en Gaza.
Crisis de producción de alimentos
La dificultad para acceder a alimentos no solo está relacionada con la disponibilidad inmediata de productos, sino también con la destrucción de los sistemas que permiten producirlos. Las zonas agrícolas de Gaza han sufrido graves daños. Muchas tierras de cultivo son inaccesibles y otras han quedado afectadas por los bombardeos y la contaminación del suelo.
Las y los agricultores enfrentan enormes dificultades debido a la falta de semillas, herramientas e insumos necesarios para continuar produciendo alimentos. La producción ganadera también se ha reducido drásticamente. La disminución de animales y el aumento de los costos de alimentación y cuidado han provocado que productos como la carne sean inaccesibles para muchas familias.
Una investigación de Naciones Unidas alerta sobre graves afectaciones a la niñez
La Comisión de Investigación de Naciones Unidas ha documentado graves violaciones contra la población palestina, incluyendo niñas y niños, en el contexto de la guerra en Gaza y la situación en el Territorio Palestino Ocupado.
La investigación señala el impacto devastador de la violencia sobre la niñezy la destrucción de condiciones esenciales para su supervivencia y desarrollo.
Save the Children continúa acompañando a las familias en Gaza
A pesar de las enormes dificultades, los desplazamientos constantes y las restricciones de acceso, en Save the Children continuamos trabajando para apoyar a niñas, niños y familias en Gaza.
Nuestros equipos y organizaciones aliadas siguen brindando apoyo en áreas esenciales como salud, nutrición, agua y saneamiento, educación y asistencia económica para ayudar a las familias a cubrir necesidades urgentes como alimentos y medicamentos.
Pero las necesidades siguen siendo enormes.
Después de 1,000 días de guerra, ninguna niña o niño debería crecer con hambre o incertidumbre sobre cuándo llegará su próxima comida.
Con tu apoyo, podemos seguir respondiendo a esta emergencia y acompañando a las niñas, niños y familias que más lo necesitan.
Ayúdanos a proteger las niñas y niños en Gaza. Sigue siendo necesario.